San Francisco de Asis

 

Aspectos importantes

 

 

JUFRA

Juventud Franciscana

MODELO DE ESTATUTOS NACIONALES  

  

Este modelo debe ser adaptado a las situaciones y realidades del mundo juvenil de cada país.
No basta trascribirlo simplemente.
 

 

CAPÍTULO I: NATURALEZA

 

1. La Juventud Franciscana (JUFRA) es la fraternidad de los jóvenes que se sienten llamados por el Espíritu Santo a hacer en fraternidad la experiencia de vida cristiana, a la luz del mensaje de San Francisco de Asís, profundizando la propia vocación en el ámbito de le Orden Franciscana Seglar (OFS).

 

2. La JUFRA pertenece a la Familia franciscana como parte integrante de la OFS y considera la Regla de la OFS como documento de inspiración para el crecimiento de la propia vocación cristiana y franciscana, ya sea individualmente como en grupo.

 

3. En virtud de su pertenencia a la Familia franciscana, el cuidado pastoral y la asistencia espiritual de la JUFRA está confiado a la Primera Orden Franciscana y a la Tercera Orden Regular (TOR).

 

4. En virtud de su comunión vital recíproca con la OFS , que se siente particularmente responsable de ella, la animación fraterna de la JUFRA está confiada a la OFS.

 

5. La JUFRA se articula en Fraternidades a varios niveles: local, regional y nacional. Cada una de estas Fraternidades se relaciona, normalmente, con una determinada Fraternidad de la OFS.

 

6. A la JUFRA pueden pertenecer jóvenes católicos de ambos sexos, de edad entre no menos de 14 años y no más de 30, en búsqueda de su propia identidad y proyecto de vida.

 

7. La JUFRA de (Nombre del país) se rige por el derecho universal de la Iglesia, por las Constituciones Generales de la OFS y por estos Estatutos, aprobados por el Consejo Nacional de la OFS de (Nombre del país) o, donde no exista, por la Presidencia del CIOFS.

 

8. La aclaración de puntos específicos y la solución de situaciones individuales no previstas en estos Estatutos, es de competencia del Consejo Nacional de la JUFRA , y son validas hasta la próxima Asamblea nacional de la JUFRA.

 

 

CAPÍTULO II: VIDA Y ACCIÓN

 

9. La forma de vida de la JUFRA es está: guardar el santo Evangelio de nuestro Señor Jesucristo siguiendo el ejemplo de San Francisco de Asís, que hizo de Cristo el inspirador y centro de su vida con Dios y con los hombres.

 

10. Los jóvenes franciscanos, pues, busquen la persona viviente y operante de Cristo en los hermanos, en la Sagrada Escritura , en la Iglesia y en las acciones litúrgicas.

 

11. Sepultados y resucitados con Cristo en el Bautismo, que los hace miembros vivos de la Iglesia, háganse testigos e instrumentos de su misión entre los hombres, anunciando a Cristo con la vida y con la palabra. Inspirados en San Francisco y con él llamados a reconstruir la Iglesia, se comprometen a vivir en plena comunión con el Papa, los Obispos y los sacerdotes, en abierto y confiado diálogo de creatividad apostólica.

 

12. Impulsados por la dinámica del Evangelio, conformen su modo de pensar y de obrar al de Cristo, mediante un radical cambio interior, que el mismo Evangelio denomina con el nombre de "conversión"; la cual, debido a la fragilidad humana, debe actualizarse cada día. En este camino de renovación, el Sacramento de la Reconciliación es signo privilegiado de la misericordia del Padre, y fuente de gracia.

 

13. Como Jesucristo fue el verdadero adorador del Padre, del mismo modo hagan de la oración y de la contemplación el alma del propio ser y del propio obrar. Participen de la vida sacramental de la Iglesia, especialmente de la Eucaristía , y asóciense a la oración litúrgica del pueblo de Dios, reviviendo así los misterios de la vida de Cristo.

 

14. Los jóvenes franciscanos den testimonio de su ardiente amor hacia María, humilde sierva del Señor, por la imitación de su atención a la palabra de Dios y de su disponibilidad incondicional a la llamada del Señor.

 

15. Asociándose a Cristo, obediente y pobre, cumplan fielmente sus propias obligaciones y busquen una justa relación con los bienes terrenos, simplificando sus propias exigencias materiales. Adopten una posición firme contra todas las ideologías y las posturas que anteponen la riqueza a los valores humanos y religiosos y que permiten la explotación del hombre.

 

16. En el espíritu de las "Bienaventuranzas", esfuércense en purificar el corazón de toda tendencia y deseo de posesión y de dominio, como "peregrinos y forasteros" en camino hacia la casa del Padre. Comprometidos a adquirir esta pureza de corazón se harán libres para el amor de Dios y de los hermanos.

 

17. Profundicen en los verdaderos fundamentos de la fraternidad universal y creen en todas partes espíritu de acogida y una atmósfera de hermandad, que les hará felices y dispuestos a identificarse con todos los hombres, especialmente con los más humildes. Colaboren con los movimientos que promueven la hermandad entre los pueblos y tomen posturas claras cuando el hombre es agredido en su dignidad por causa de cualquier forma de opresión o de indiferencia.

 

18. Llamados juntamente con todos los hombres de buena voluntad, a construir un mundo más fraterno y evangélico para edificar el Reino de Dios, comprométanse en el cumplimiento de los propios deberes de su trabajo y en una adecuada preparación profesional. Con el mismo espíritu de servicio asuman sus responsabilidades sociales y civiles.

 

19. Vivan en la propia familia el espíritu franciscano de paz, fidelidad y respeto a la vida, y esfuércense en convertirlo en el signo de un mundo ya renovado en Cristo. Colaboren en los esfuerzos que se hacen en la Iglesia y en la sociedad para afirmar el valor de la fidelidad y el respeto a la vida desde su concepción y en toda circunstancia, hasta la muerte. Los hermanos, especialmente los que se preparan al matrimonio sean conscientes que la belleza y la fuerza del amor, santificado en el sacramento, es un profundo testimonio para la propia familia, la Iglesia y el mundo.

 

20. Como portadores de paz y conscientes de que la paz ha de construirse incesantemente, indaguen los caminos de la unidad y de la inteligencia fraterna mediante el diálogo, confiando en la presencia del germen divino, que hay en el hombre y en la fuerza transformadora del amor y del perdón. Colaboren con los movimientos y las instituciones que promueven la paz en el respeto de sus auténticos fundamentos, renunciando al uso de la violencia. Valoren la opción de aquellos que, por objeción de conciencia, rechazan "llevar armas".

 

21. Sientan respeto por las otras criaturas, animadas e inanimadas, que "son portadoras de la significación del Altísimo" y procuren con ahínco superar la tentación de explotación, con el concepto franciscano de la fraternidad universal. Colaboren con los esfuerzos para combatir la contaminación y conservar los valores de la naturaleza.

 

22. Mensajeros de la "perfecta alegría", esfuércense permanentemente en llevar a los demás el gozo y la esperanza. Por lo tanto están llamados a crear condiciones de vida y de ambiente que no sean de amenaza al hombre, sino que permitan descubrir el sentido y la voluntad de Dios. Ofrezcan su colaboración para aminorar la angustia y el pesimismo, de cara a un futuro mejor. Se comprometan a crear en sus ambientes un clima de fe y de esperanza, para que "la hermana muerte" sea aceptada como paso hacia el Padre.

 

 

CAPÍTULO III: FORMACIÓN

 

23. La inserción en la JUFRA se realiza mediante un itinerario de formación progresiva, según los programas, métodos y contenidos establecidos por la Asamblea nacional de la JUFRA. El camino vocacional normalmente se articula en los siguientes momentos: tiempo de iniciación; tiempo de formación inicial y tiempo de la promesa en la Jufra.

 

24. El tiempo de iniciación en la JUFRA es el período de búsqueda, de toma de los primeros contactos, de acercamiento, de acogida que termina con la decisión de iniciar el tiempo de formación. La duración de este tiempo oscila entre tres y seis meses, según el parecer del Consejo local. Los candidatos provenientes de grupos de PRE-JUFRA están exentos de este tiempo de iniciación.

 

25. La petición de admisión al tiempo de formación es presentada por escrito por el candidato al Presidente de la Fraternidad local de la JUFRA. Las condiciones para la admisión son: profesar la fe católica, vivir en comunión con la Iglesia y tener una buena conducta moral . El Consejo de la Fraternidad decide colegialmente sobre la petición y da respuesta formal al candidato y comunicación a la Fraternidad.

 

26. El tiempo de formación es el momento de conocer y vivir el evangelio según el ejemplo de San Francisco en el seno de la propia fraternidad juvenil. Este tiempo no será menor de un año y su duración estará determinada a discreción del Consejo de la Fraternidad o del candidato, pero no superior a dos. Al inicio de este período se entrega al candidato el signo distintivo de la JUFRA : (Descripción del Signo).

 

27. La petición para hacer la promesa en la JUFRA es presentada por escrito por el candidato al Presidente de la Fraternidad local de la JUFRA. Esta petición solo puede ser presentado por el candidato al cumplir el tiempo de formación para la promesa. El Consejo de la Fraternidad , mediante votación secreta, decide sobre la petición y da respuesta formal al candidato y comunicación a la Fraternidad.

 

28. La promesa en la JUFRA es el acto formal con el que el joven se incorpora plenamente en su Fraternidad. Si es posible, la promesa en la JUFRA se hará durante una celebración eucarística.

 

29. Con la promesa se inicia el tiempo de profundizar la propia llamada, de descubrir y de traducir en la vida cotidiana la inspiración de la Regla de la OFS , para verificar la verdadera vocación de vida y la respuesta adecuada a la llamada de Dios.

 

30. Dado que la JUFRA es un camino vocacional y un periodo de verificación que, por su naturaleza es temporal, la permanencia en ella finalizará cuando se verifica una vocación, y en cualquier caso al cumplir los 30 años de edad. Los responsables nacionales e internacionales, de la Jufra , que hayan sido elegidos antes de cumplir esta edad, podrán finalizar su servicio.

 

31. Los miembros de la JUFRA que deseen emitir la profesión en la OFS , se atengan a cuanto está previsto en la Regla , las Constituciones Generales y el Ritual de la OFS. La profesión en la OFS completa y perfecciona la promesa en la JUFRA y no excluye al joven de su Fraternidad JUFRA. En relación a la JUFRA , la profesión en la OFS tiene todos los efectos de la promesa en la JUFRA.

 

 

CAPÍTULO IV: ORGANIZACIÓN

 

Fraternidad local

 

32. La Fraternidad local es la célula constitutiva de la JUFRA y el ámbito donde se encuentran los hermanos para hacer su experiencia de vida cristiana a la luz del mensaje de San Francisco de Asís. La Fraternidad se reúne frecuentemente, (p. ej. cada semana), para vivir juntos su relación con Dios y con sus hermanos. Es preciso que las reuniones integren momentos de oración y de formación con elementos de acción y recreativos. Las reuniones se organicen en modo que favorezcan la inserción de la Fraternidad JUFRA en la Familia Franciscana y en la Iglesia local.

 

33. El reconocimiento de la Fraternidad local JUFRA corresponde al Consejo JUFRA del nivel superior en colaboración con el Consejo local OFS, a saber los dos Consejos con los cuales la nueva Fraternidad JUFRA estará en relación (Cf. Const. 46,1). Sea informado el Superior religioso competente al cual se deberá pedir la asistencia espiritual. Para este reconocimiento se requieren, al menos, cinco miembros que hayan hecho la promesa en la JUFRA. El documento de reconocimiento se conservará en el archivo de la Fraternidad , enviándose copia al Consejo OFS de referencia.

 

 

34. Cada Fraternidad local de la JUFRA está en comunión vital recíproca con una determinada Fraternidad local de la OFS , a la cual pide animación fraterna y con la cual intercambia representantes en los respectivos Consejos. ( El animador fraterno y el representante de la OFS pueden ser la misma persona).

 

35. La Fraternidad local es animada y guiada por un Consejo compuesto por el Presidente, Vicepresidente y de al menos un Consejero, elegidos, por un período "no superior a tres años" por la Asamblea local. Según las exigencias de cada Fraternidad pueden añadirse otros oficios, con derecho de voto sólo si son elegidos por la Asamblea. Además son miembros del Consejo el representante del Consejo de la OFS y el asistente espiritual. El Presidente o en su defecto un delegado designado por el Consejo representa la Fraternidad local JUFRA en el Consejo de la Fraternidad local de la OFS.

 

36. La Asamblea electiva de la fraternidad local JUFRA se reúne una vez (en un periodo no superior a 3 años) bajo la presidencia del Presidente del nivel superior o su delegado. Tienen voz activa y pasiva todos los hermanos que han hecho la promesa en la JUFRA o la profesión en la OFS . En las elecciones a los diferentes oficios el representante de la OFS y el asistente espiritual no tienen voz activa ni pasiva.

 

La Fraternidad regional

37. La Fraternidad regional es la unión de todas las Fraternidades de la JUFRA en el ámbito de un territorio determinado, que coincide con una Fraternidad regional de la OFS. Su constitución corresponde al Consejo nacional de la JUFRA en colaboración con el Consejo regional OFS y con los Superiores religiosos competentes a los que se deberá pedir la asistencia espiritual.

 

38. La Fraternidad regional es animada y guiada por un Consejo constituido por: Presidente, Vicepresidente y al menos un Consejero, elegidos, por un período de tres años, por la Asamblea regional. Según las exigencias la Asamblea regional puede añadir otros oficios, con derecho de voto sólo si son elegidos por la Asamblea. Además son miembros del Consejo el representante del Consejo regional de la OFS y los asistentes espirituales regionales. El Presidente regional, o en su defecto un delegado designado por el Consejo, representa la Fraternidad regional de la Jufra en el Consejo de la Fraternidad regional de la OFS.

 

39. La Asamblea regional se reúne por lo menos una vez al año, presidida por su Presidente. La Asamblea regional electiva se reúne una vez cada tres años, presidido por el Presidente nacional de la JUFRA o su delegado. En la Asamblea regional electiva tienen voz activa: el Consejo regional y por cada una de las Fraternidades locales el Presidente y un Representante elegido por la Asamblea local. Pueden ser elegidos para cualquier oficio todos los jóvenes franciscanos de la Fraternidad regional que han hecho la promesa en la JUFRA o su profesión en la OFS. En las elecciones a los diferentes oficios el representante de la OFS y el asistente espiritual no tienen voz activa ni pasiva.

 

Fraternidad nacional

 

40. La Fraternidad nacional es la unión de todas las Fraternidades de la JUFRA existentes en el ámbito de la respectiva Fraternidad nacional de la OFS. Es animada y guiada por un Consejo compuesto por: Presidente, Vicepresidente y al menos tres Consejeros, elegidos, por un período de tres años, por la Asamblea nacional electiva. Según las exigencias, la Asamblea regional puede añadir otros oficios, con derecho de voto sólo si son elegidos por la Asamblea. Además son miembros del Consejo el representante del Consejo nacional de la OFS y los Asistentes espirituales nacionales. El Presidente o en su defecto un delegado designado por el Consejo representa la Fraternidad nacional de la Jufra en el Consejo de la Fraternidad nacional de la OFS.

 

41. La Asamblea nacional se reúne por lo menos una vez al año presidido por su propio presidente. La Asamblea nacional electiva se reúne cada tres años, bajo la presidencia del Ministro nacional de la OFS o su delegado. En la Asamblea nacional electiva tienen voz activa: el Consejo nacional y los miembros de los Consejos regionales. En el sentido de las Constituciones Generales de la OFS (Art. 97,3) al menos 2 miembros del Consejo Nacional de la JUFRA sean profesos en la OFS. Los otros miembros pueden ser elegidos entre todos los jóvenes franciscanos que han hecho la promesa en la JUFRA o la profesión en la OFS. En las elecciones a los diferentes oficios el representante de la OFS y los asistentes espirituales nacionales no tienen voz activa ni pasiva.

 

Las Asambleas de la Jufra

 

42. Las Asambleas en cualquier nivel son convocadas por decisión del Consejo respetivo, y tienen como finalidad promover la vida fraterna, el conocimiento mutuo y el crecimiento humano, cristiano y franciscano.

La convocatoria de las Asambleas electivas sean hechas, al menos, con un mes de antelación, (indicando el lugar, día y hora de la elección).

 

Las elecciones

 

43. Antes de iniciar las elecciones para cada uno de los oficios, el Presidente de la Asamblea electiva invita a los hermanos que tienen voz activa a que propongan candidatos para los diversos oficios. La nominación de candidatos tiene únicamente valor indicativo. Es invalida una elección hecha con candidatura o lista cerrada.

 

44. Para las elecciones del Presidente y Vicepresidente a todos los niveles se requiere la mayoría absoluta, es decir más de la mitad, de los votos de los presentes, manifestada mediante votación secreta. Después de dos escrutinios ineficaces se procede a la elección entre los dos candidatos que han obtenido el mayor número de votos o, si son más de dos, entre los dos candidatos más antiguos en la promesa en la JUFRA ; después del tercer escrutinio, si continúa la igualdad, se tendrá por elegido el más antiguo en la promesa.

 

45. Para todas las demás elecciones, después de un primer escrutinio sin mayoría absoluta, es suficiente en un segundo escrutinio la mayoría relativa de los votos de los presentes, manifestados en secreto.

 

46. Los Presidentes y los Consejeros en todos los niveles pueden ser elegidos por solo dos mandatos consecutivos. Son incompatibles el oficio de Presidente de dos niveles diversos y los oficios de Presidente, Vicepresidente, Secretario y Tesorero en el mismo nivel.

 

47. El Presidente en todos los niveles coordina las actividades de su Fraternidad, convoca y dirige las reuniones de su Consejo, y representa a su fraternidad ante otras fraternidades u organizaciones.

 

48. El Vicepresidente colabora con el Presidente en el desarrollo de sus deberes, ejerce las funciones que le sean confiadas por el Consejo o la Asamblea , sustituye al Presidente en caso de ausencia o impedimento temporal, y asume las funciones de Presidente cuando el oficio quede vacante.

 

49. El Secretario elabora las actas de las reuniones, lleva el archivo de la fraternidad y cuida la correspondencia. Junto con el Presidente firma las actas oficiales de la fraternidad.

 

50. El Tesorero administra y lleva el inventario de los bienes materiales y financieros y da cuenta de su administración al Consejo. Junto con el Presidente firma los documentos económicos de la fraternidad.

 

51. El Responsable de la formación, con el Consejo, coordina las actividades formativas de la fraternidad y promueve la formación de los hermanos en las varias etapas del camino de formación.

 

52. Los Consejeros son elegidos por la Asamblea para desarrollar los diversos que les han sido encomendados. Junto con el Presidente y el Vicepresidente, son responsables de la animación y guía de la Fraternidad.

 

Animador fraterno

 

53. El Animador fraterno buscará los medios más oportunos para promover la vitalidad de la fraternidad JUFRA, esta disponible para comunicar su experiencia de vida evangélica a los hermanos jóvenes, y los ayuda a progresar en su camino de crecimiento humano y espiritual.

 

Asistente espiritual

 

54. El asistente espiritual es testigo de la espiritualidad franciscana y del afecto fraterno de los religiosos hacia los hermanos de la JUFRA ; promueve la fidelidad de la JUFRA al carisma franciscano, la comunión con la Iglesia y la unión con la Familia Franciscana ; coopera especialmente en la formación de los hermanos.

 

CAPÍTULO V: INTEGRACIONES Y MODIFICACIONES

 

55. Ante la imposibilidad de prever todas las eventualidad posibles, se determina que imprevistas lagunas y dudas se solucionen aplicando, con las oportunas adaptaciones, las Constituciones Generales de la OFS los Estatutos de la Fraternidad Internacional de la OFS y los Estatutos nacionales de la OFS.

 

56. La Asistencia pastoral y espiritual a las Fraternidades de todos los niveles se rige, con las oportunas adaptaciones, por los Estatutos para la Asistencia pastoral y espiritual de la OFS.

 

59. Las posibles modificaciones de los presentes Estatutos nacionales de la JUFRA deben realizarse en la Asamblea nacional de la JUFRA con la aprobación de las dos terceras partes de los presentes con derecho a voto. Para obtener su plena validez jurídica, estas modificaciones deben ser aprobadas por el Consejo Nacional de la OFS o, en su defecto, por la Presidencia del CIOFS.

 

Dado en... (ciudad), el... de 200...

Aprobados por el Consejo nacional OFS, el... del 200.. .

 

 

 
 

WebMaster: Cristian Alexander Bautista Zambrana